Acerca del Simposio

Sobre el Simposio: Cambio de Conductas.

El estilo de vida es un conjunto de comportamientos, hábitos o actitudes que desarrollan las personas y que a veces son saludables y otras veces son nocivas para la salud.
La OMS define al estilo de vida como la forma general de vida basada en la interacción entre las condiciones de vida y los patrones individuales de conducta determinados por factores socioculturales y personales (OMS 1986).
El estilo de vida saludable. Se define como los procesos sociales, las tradiciones, los hábitos, conductas y comportamientos de los individuos y grupos de población que conllevan a la satisfacción de las necesidades humanas para alcanzar un estado de salud y bienestar.
Algunos factores que se relacionan al estilo de vida saludable son que los individuos tengan adecuados hábitos alimentarios y de actividad física entre otros.

¿Qué es un hábito?

Se denomina hábito a toda conducta que se repite en el tiempo de modo sistemático y que suele ser aprendida más que innata. Los hábitos conforman las costumbres, actitudes y formas de comportamientos que asumen las personas ante situaciones concretas de la vida diaria, las cuales se encaminan a formar y consolidar pautas de conducta que se mantienen en el tiempo y pueden repercutir tanto favorable como desfavorablemente en el estado de salud y nutrición de las personas.
Es importante considerar que algunos de los hábitos, como podrían ser los alimentarios y los relacionados con el estilo de vida se aprenden e integran durante los primeros años de vida, consolidándose y perdurando hasta la edad adulta y esto puede relacionarse a la dificultad que significa modificarlos.
Llamamos hábitos saludables a todas aquellas conductas que tenemos asumidas como propias en nuestra vida cotidiana y que inciden positivamente en nuestro bienestar físico, mental y social.
Los hábitos alimentarios y de estilo de vida se van adquiridos a lo largo del tiempo e influyen en nuestra alimentación y en nuestro estado de salud y bienestar y están condicionados por diversos factores que van desde la fisiología hasta el estatus socioeconómico de los individuos. De ahí la importancia de abordar este tema de manera integral y con un enfoque multidisciplinario.
Las enfermedades relacionadas con los hábitos y estilo de vida comparten factores de riesgo semejantes a los de la exposición prolongada a tres conductas modificables también relacionadas con el estilo de vida —el tabaquismo, una dieta inadecuada y la inactividad física— y que tienen como resultado el desarrollo de enfermedades crónicas, especialmente enfermedades del corazón, accidentes cerebrovasculares, diabetes, obesidad, síndrome metabólico, enfermedad pulmonar obstructiva crónica y algunos tipos de cáncer.
Actualmente, las enfermedades crónicas son un problema importante de salud pública en todo el mundo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) calculó que el 61% de todas las muertes (35 millones) y el 49% de la carga mundial de morbilidad eran atribuibles a enfermedades crónicas. Se estima que en 2030 la proporción del total mundial de defunciones debidas a enfermedades crónicas llegará al 70% y la carga mundial de morbilidad al 56%.
La combinación de cuatro factores relacionados con llevar un estilo de vida saludable —mantener un peso adecuado, hacer ejercicio regularmente, seguir una dieta correcta y no fumar— parece estar asociada a una reducción de hasta un 80% en el riesgo de desarrollar las enfermedades crónicas más comunes y mortíferas. Esta circunstancia refuerza las recomendaciones actuales en materia de salud pública de que se sigan hábitos de estilo de vida saludables. Sin embargo, a pesar de los beneficios conocidos relacionados a esto , solo una pequeña parte de la población sigue esa rutina; de hecho, el porcentaje de los que llevan una vida sana está disminuyendo. El estilo de vida es generalmente considerado un asunto personal. Sin embargo, los estilos de vida son prácticas sociales y formas de vida adoptadas por las personas que reflejan identidades personales, de grupo y socioeconómicas.
Ajustes modestos pero factibles en los hábitos de vida pueden tener un impacto considerable tanto a nivel individual como a nivel poblacional. Durante el encuentro se tendrá la oportunidad de discutir en profundidad sobre la evidencia científica relacionada a los factores asociados a la generación de los hábitos alimentarios y de estilo de vida y su implicación en el estado de salud y bienestar de las personas, así mismo se presentarán algunos modelos, técnicas y programas que se han utilizado exitosamente para modificar el estilo de vida y hábitos de las personas, este es un tema que sin duda, es del interés tanto para los profesionales de la salud como para el público en general.