Cómo Cambiamos Hábitos

Jueves 25 de Agosto 01:30 pm

 

Dr. Héctor Balcázar

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Dr. Héctor Balcázar

El Dr. Balcázar es el Decano Regional de Salud Pública, de la Escuela de Salud Pública en el campus Regional de El Paso, del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas en Houston. También es profesor titular de la asignatura de Promoción de la salud y ciencias de la conducta. Antes de unirse a UT, fue profesor titular y director del Departamento de Ciencias Sociales y del Comportamiento de la Facultad de Salud Pública del centro de Ciencias de la Salud de la Universidad del Norte de Texas en Fort Worth, TX. Tiene un doctorado y una maestría en ciencias en Nutrición Internacional de la Universidad de Cornell, Ithaca, Nueva York, y una licenciatura en Nutrición y Ciencia de los Alimentos de la Universidad Iberoamericana, Ciudad de México. El Dr. Balcázar funge como Co-Director del Centro de Investigación de Disparidades de Salud de los Hispanos, que es una iniciativa financiada de los Institutos de Salud de EU (NIH) en colaboración con la Facultad de Ciencias de la Salud y la Escuela de Enfermería de la Universidad de Texas en El Paso.

El Dr. Balcázar se especializa en el estudio de los problemas de salud pública de los latinos y México-americanos. Es un bilingüe, y experto en al área de salud bicultural y científico de la salud pública que ha llevado a cabo numerosos estudios sobre los resultados al nacimiento de grupos latinos, la aculturación y los comportamientos relacionados con la salud, programas de prevención de enfermedades cardiovasculares (ECV) en los latinos, y los problemas de salud en las fronteras.

Su más reciente trabajo financiado incluye: 1) estudio de investigación del Consocio del CDC para promover las políticas, sistemas y estrategias ambientales para mejorar la nutrición, la actividad física y los cambios de peso utilizando el modelo del trabajador comunitario de salud entre los hispanos de 6 estados de EE.UU; 2) un estudio sobre el empleo de las promotoras como está dispuesto por el Proyecto de Ley de Texas 2610-48.12;  3) desarrollo y  evaluación de la utilización de productos de consumo orientados a la familia para la población hispana: fotonovelas y guías promotora con relación sal y colesterol; 4) una iniciativa  del NIH para explorar los dominios  de las disparidades de salud en la región fronteriza México-Estados Unidos de El Paso, Texas; 5) iniciativa  de los NIH para probar el efecto de los cambios ambientales y en el estilo de vida  para reducir el riesgo de ECV en Texas; recientes estudios anteriores incluyen: un proyecto de CDC / ASPH en promotoras de salud y el control de la hipertensión; y un proyecto de NHLBI / NIH en el Norte de Texas: Salud Para Su Corazón (Health for your Heart) Iniciativa de Salud de la Comunidad. Como especialista en salud de los latinos el Dr. Balcázar ofrece consultorías y es considerado un líder de opinión para las organizaciones de salud locales y nacionales. Cuenta con más de 160 publicaciones, incluyendo 79 artículos en revistas arbitradas, capítulos de libros, monografías y resúmenes.

Conclusiones

La penúltima ponencia del Simposio Científico Latinoamericano recalcó la importancia de los hábitos alimenticios para fomentar una vida más saludable. “Debe establecerse una filosofía de acción, así como estrategias para cambiar perfiles no sólo a nivel individual, sino con el medio ambiente. Existe una conexión con la cultura, familia, comunidad y sociedad”, comentó el Dr. Héctor Balcázar, Decano Regional de Salud Pública y experto en temas de obesidad de la comunidad latina en Texas, durante la conferencia “Cómo cambiamos hábitos”.

“Los problemas de la mala alimentación y los estilos de vida no saludables están muy relacionados con enfermedades cardiovasculares, que son la causa número uno de muerte en los hispanos y latinos”. Un estudio ha arrojado que de 1991 a 1998, el número de latinos con obesidad en Estados Unidos aumentó 80%.

El Dr. Balcázar ha investigado que los modelos de salud para controlar y prevenir se complican debido a factores como la mala alimentación y una ingesta calórica que está ligada a un estilo de vida obesogénico. “La obesidad se puede analizar como un tipo de adicción. No existe una píldora en contra de ella. Mejor hay que pensar en trabajar en una dinámica para entrelazar diversos factores sociales y culturales.” Uno de los puntos que más recalcó, fue entender que la obesidad nace a partir de dos elementos: el tiempo y el ecosistema. “La obesidad inicia desde temprana edad, y si no se controla se vuelve un ciclo vicioso. Investigaciones demuestran que los padres tienen problemas con inculcar en sus hijos una dieta saludable”.

El ecosistema, es decir el ambiente que rodea a un individuo, afecta directamente sus hábitos, por lo cual Balcázar ha implementado un sistema llamado “Módulos Educativos”, donde a través de charlas, folletos y promotores se trata de educar a una comunidad. De los individuos que han asistido a este programa, 23% han mejorado sus hábitos en la ingesta de colesterol y grasa, mientras que 22% han cuidado mucho más su aumento de peso. Además esta estrategia contempla la integración de redes sociales, como la página de Facebook “Healthseeker”, consultada por casi 4 mil usuarios al mes.

Preguntas y Respuestas

Jorge Sanchez: ¿Qué tan importante es hacer ejercicio? ¿Es más importante que una buena alimentación?

Ambos. No podríamos decir que el ejercicio sin una buena alimentación es importante o viceversa. El patrón de un perfil salubale implica que incluyamos ejercicio, buena alimentación y otras cosas.

Sergio Ferreiro: ¿Cuántas comidas recomiendas hacer al día?

Mientras más, mejor. Así aumenta la posibilidade de que haya menos comidas y menos hambre, y eso hace que la selección pueda redituar en una ingesta calórica más adecuada. Comer una sola vez al día definitivamente no es lo más adecuado.

Patricia Green: ¿Cuál es la ingesta diaria recomendada de calorías?

Depende de la persona, de la edad. En promedio, los adultos deben ingerir entre 1500 y 2500 calorías. Los jóvenes pueden consumir más si hacen mucho ejercicio, pero en general, considerando el promedio, ése es el rango.

Alma Galindo: ¿Usted cree que los Edulcorantes No Calóricos pueden disminuir el problema de obesidad?

Como un factor separado y único no. Debido a la complejidad de la obesidad es difícil pensar que un solo hábito puede causar cambios importantes. Es un elemento más que puede usarse para acomodar las calorías, pero como elemento importante no debe de verse.

Margarita Torrescano: ¿Serviría de algo que una persona mayor cambie sus hábitos? ¿O el daño que ya esta hecho no tiene solución?

En cualquier momento puede haber hábitos positivos. Una persona mayor puede hacer movimientos fisicos que le permitan mejorar su caminata, sus articulaciones. Claro: los hábitos malos de muchos años causan efectos, pero uno siempre puede ver cambios. No vale pensar que uno es demasiado grande. Además la edad cambia con los años dentro de una sociedad: lo que antes era una persona mayor, ahora no lo es tanto. Uno siempre puede hacer cambios hacia el bienestar. La alimentación, el ejercicio son parte del bienestar, y hacia allá uno siempre puede ir. 

Gustavo Gutiérrez: ¿Existen factores genéticos que influyan en el problema de obesidad?

Se cree que hay predisposición genética a que ciertos grupos se han adaptado a ciertas situaciones y que la vida moderna los ha vuelto obesos. Creo que sí hay elementos genéticos, pero es importante que se entiendan dentro de un medio ambiente. Es importante que los estudios genéticos puedan ser integrados de manera contextual.

Pregunta de la audiencia: ¿Qué marcadores de impacto ha medido para saber si lo que propone realmente tiene resultados en morbilidad y mortalidad?

Hemos medido varios elementos: masa corporal, glucosa en sangre, hemoglobina A1C, colesterol total, el colesterol de densidad baja y el de densidad alta, la presión arterial, la circunferencia abdominal, conductas, creencias, percepciones, entro otros. Estos estudios han demostrado que podemos empezar a cambiar conductas y creencias. Y que los cambios a nivel clínico son más difíciles, pero hemos visto patrones, no estadísticamente significativos (el estudio duró 4 meses), yendo hacia lo que esperábamos: el grupo que intervenimos tiene mejores patrones. En Preventing Chronic Disease (CDC) hay varios artículos publicados al respecto.

Pregunta de la audiencia: ¿Cuál es el resultado más evidente de la intervención y cuánta es la sostenibilidad de esos cambios?

Los resultados son más evidentes en cambios de conductas, creencias y percepciones.

Pregunta de la audiencia: ¿Los promotores que trabajan con usted son personal pago o son voluntarios?

Siempre intentamos pagarles, indudablemente, porque queremos crear una fuerza de trabajo integrada al contexto de la prevención; hemos visto que si la comunidad interviene, hay mayor beneficio para todos. Pero también con muchos voluntarios que se han mantenido por años.

Pregunta de la audiencia: De los trabajos de investigación, ¿cuáles son los principales factores que han identificado para que las comunidades no adopten hábitos o conductas saludables?

Se puede ver desde diferentes puntos de vista: hay factores individuales, familiares, comunitarios, sociales. Mientras más de estos círculos estén involucrados, mejor. Si la comunidad se involucra con las familias, y el gobierno con la escuela o la iglesia, eso constituye un modelo ecológico. Por desgracia, eso no se da, así que tenemos que atender el nivel individual, que es donde podemos intervenir. Pero sabemos que mientras más se extienda la comunidad, el componente de salud más se hace prevención. La gente muchas veces no cree que la prevención sea un estilo de vida, lo cual es un problema.

Pregunta de la audiencia: ¿Cuál sería la etapa de la vida donde es más fácil realizar cambios de hábitos?

Depende de muchas cosas. Uno pensaría que en la infancia, porque es cuando tiene mayor contacto con la familia. Pero hay cambios que pasan y no pueden ser predecibles. Uno no debe pensar en cuál es el mejor momento para cambiar hábitos, sino en las herramientas que se
necesitan para ello. Se nos olvida el contexto, que es muy importante. Hay una serie de factores que influyen, no una sola cosa. No existe píldora mágica, esa es la realidad. Para bajar de peso hay que trabajar, modificar rasgos sociales, culturales, etc. Los niños son los más vulnerables: si empiezan prediabéticos, preobesos, van a vivir menos. Es importantísimo que ese sea el grupo más importante; pero las madres también deben cambiar para influir en esos niños, y así llegamos a toda la comunidad.

Pregunta de la audiencia: ¿Después de cuánto tiempo se considera que una conducta se ha convertido en un hábito duradero?

No hay ningún plazo que uno pueda definir. Uno puede definir para sí mismo que una conducta repetida durante un tiempo se vuelve un hábito si es conducta sostenida. Un hábito se adopta con un patrón sistemático de comportamiento que puede consolidarse en pocos días o en muchos años.

Pregunta de la audiencia: Los 5 mensajes que habría que transmitir a la población para cambiar sus hábitos de alimentación

1. Hacer una autoevaluación del problema.
2. Conocer bien las oportunidades que existen para promover buenos hábitos.
3. Pensar en un bienestar, donde influyen muchos factores: alimentación, cultura, ejercicio.
4. Manejar el estrés.
5. Tener una visión comunitaria de lo que es hacer justicia a la gente, tratar de vivir una vida
más justa.
6. Pensar en bienestar social del individuo y la familia.
7. Tratar de concentrarse en lo que se puede hacer y no en lo que no se puede hacer.